Con su último disco ‘Opposites’ Biffy Clyro vuelven para demostrar de una vez por todas lo que son: una de las mejores bandas de rock del momento. Las islas británicas son, a día de hoy (y en un mundo globalizado) una de las grandes exportadoras a nivel mundial de bandas de pop-rock con éxito a lo largo y ancho del globo. Es nombrar a Coldplay, a Radiohead o a Muse y todos asentimos con convicción. Pero, ¿qué pasa con Biffy Clyro? Elevación de hombros en tres, dos, uno… y listo. Francamente, resulta difícil de comprender, dado que sus dos últimos discos (ambos certificados platino en el Reino Unido) lograron alcanzar segundo y tercer puesto, respectivamente, en las listas de ventas a base de un rock de calidad plagado de melodías pegadizas y elaboradas aliñadas con uno de los mejores “guitar works” de los últimos diez años. ¡Si es que no se entiende!

En fin, hagamos las presentaciones. Biffy Clyro (se desconoce con exactitud el origen del nombre, y no es broma) nacen en 1995 en Kilmarnock, Escocia, de la combinación de los talentos de Simon Neil (voz y guitarra) y los de los gemelos Johnston (Ben a la batería y a cargo de las segundas voces y James al bajo), aunque su primer disco de estudio no llega hasta el año 2002, en el que un disco debut con tanto encanto y “shoegaze” como Blackened Sky revelase a Biffy Clyro como una de las bandas alternativas a seguir en el comienzo de siglo. Durante sus dos siguientes discos, The Vertigo of Bliss e Infinity Land, la experimentación y la dureza de su tono se va puliendo hasta desembocar en los mucho más melódicos y comerciales Puzzle y Only Revolutions, que lograron una presencia mucho más sólida en radiofórmulas y demás plataformas populares de distribución musical.

¿Qué es lo que pasa? Pues que en pleno 2013 les toca completar las tareas más arduas por las que ha de pasar un artista: consagrar su posición en el panorama musical, algo que sólo es un reto en el extranjero, donde no gozan de tanta difusión como sería lógico (existen muchos artistas similares que sí tienen esa suerte), y, por supuesto, acabar de definir el matiz de su sonido, consagrando el estilo agresivo pero dulce y comercial a partes iguales.

Opposites es un doble LP que propone, sin cortarse ni un pelo, un viaje de veinte canciones a través de todos los recursos de estos tres escoceses para retratar un mundo lleno de belleza, sarcasmo y un nivel aceptable de melancolía. En otras palabras, hora y pico de música apta para el coche, pero también para los momentos más íntimos de disfrute musical, en los que las melodías de Black Chandelier, el dulce estruendo de Stingin’ Belle o la energía de Victory over the Sun no defraudarán a ningún tipo de público. Además, la hermosa God & Satan, de su anterior disco, encontrará una digna rival en los acordes de Opposites, canción que da nombre al disco, que fue originalmente concebido para ser dos LPs separados.

En fin, que Opposites, está a la venta desde el 28 de enero y merecen una oportunidad en estanterías, iPods o cualquier aparato que coloree la vida de música. ¡Disfrutad!