El gigante norteamericano está dispuesto a revolucionar el mercado con sus gafas inteligentes. Pero, ¿tienes claro cuál es su verdadera utilidad?

Uno de los productos que más revuelo está causando en el mundo Geek es Google Glass. El gadget se vio por primera vez en la conferencia anual de Google del 2012 y dos años más tarde sigue generando dudas sobre su utilidad en el mundo real más allá del concepto futurista. ¿Qué es realmente Google Glass?

En gran medida son unas gafas, se parecen, e incluso pesan menos. Pero se diferencian por llevar una lente acoplada y un pequeño módulo lateral. Se pueden conseguir en cinco colores diferentes y varias monturas, incluso pueden ser graduadas.

Es en sí un smartphone.

En términos de hardware no tiene nada que envidiarle a un teléfono de última generación. Cuenta con una cámara de 5 megapíxeles, graba vídeo en alta definición 720p, una gran cantidad de sensores, giroscopios, acelerómetros, brújula, puerto de carga USB, varios micrófonos y un altavoz. Además en el lado derecho lleva una superficie táctil para interpretar nuestros gestos. En su diminuto modulo trasero incorpora 1 GB de RAM, 802.11b / g Wi-Fi, GPS, Bluetooth y 16 GB de almacenamiento interno. El sistema operativo no se parece a Android, pero lo es. Tiene una duración de batería de alrededor de un día con una sola carga.

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En defintiva, Google Glass proyecta una experiencia Smartphone en nuestro campo de visión. Podemos ver mensajes, correo electrónico, lista de reproducción de música, seguir las indicaciones del mapa, consultar el tiempo y más, todo justo en frente de nuestros ojos. También podemos responder a los mensajes o llamar todo ello gracias al reconocimiento de voz. Con la realidad aumentada resalta lugares de interés a nuestro alrededor, ofertas, eventos, etc… Si nos gusta lo que estamos viendo podemos fotografiarlo y compartirlo o guardarlo. Además, puede compartir vídeo en directo de lo que está viendo con otra persona e incluso retransmitir eventos livestream en alta definición.

Todavía no está al alcance del gran público.

Inicialmente, Google comenzó a aceptar pedidos en el 2012 pero exigía ser miembro del programa de developpers de Google, vivir en los EE.UU, y que se desembolsara cerca de 1,500 dólares por adelantado. Hoy en día las condiciones se han relajado, pero vivir en EE.UU. sigue siendo un requisito imprescindible, aparte, hay lista de espera.

Una cadena de restaurantes en Seattle sentó precedente prohibiendo las gafas de Google en todos sus establecimientos. Alegan que la gente no siempre quiere que el mundo sepa exactamente dónde están.

Genera gran controversia respecto a la intimidad y privacidad.

Este aspecto resulta muy preocupante para mucha gente y puede ser un factor determinante en el éxito de ventas que puede tener Google Glass. Una cadena de restaurantes en Seattle sentó precedente prohibiendo las gafas de Google en todos sus establecimientos. Alegan que la gente no siempre quiere que el mundo sepa exactamente dónde están y con quién están en todo momento. Y el hecho de que Google Glass puede tomar fotos y grabar vídeo automáticamente y subirlas a la red da lugar a todo tipo de preocupaciones sociales ya que es menos explícito que alguien sujetando un teléfono o grabando con una cámara. Muchos estados de EE.UU. ya están aprobando leyes para regular su uso al conducir o montar en bicicleta. Otro frente abierto para Google.

Google Glass puede ser un giro tecnológico de grandes dimensiones equiparable al que provocó el iPhone.

Las enormes posibilidades que ofrece este nuevo gadget son realmente innovadoras y nunca vistas hasta la fecha. Es posible que grabar vídeo, ver el correo electrónico o consultar el tiempo sean actividades cotidianas que realizamos a diario, pero hasta ahora no existía la posibilidad de hacerlo sin dejar lo que estamos haciendo en ese momento.

Toda la comunidad está entusiasmada por explorar todas las funciones de Google Glass y cada vez están más cerca de llegar al gran público. Y tú, ¿te las pondrías en tu día a día?