El coche eléctrico no es ni mucho menos una tecnología nueva. Estas máquinas ya vivieron un periodo de gloria en los primeros compases del siglo XIX y desde entonces ha habido multitud de intentos por resucitarlas. El último de ellos se dio al principio de esta década, cuando el sector de la automoción experimentó una auténtica fiebre por el vehículo eléctrico que llevó a que prácticamente todas las marcas de renombre lanzaran algún modelo.

Un lustro más tarde la historia amenaza con repetirse y todo apunta a que esta tecnología ha vuelto a ser objeto de una moda pasajera sin el calado suficiente para provocar una auténtica ‘revolución’ en nuestras carreteras. Pero lo cierto es que esta vez han surgido varios modelos de automóviles que no sólo se han convertido en referencia de la movilidad eléctrica, sino que han sabido hacerse hueco en el mercado general como nunca antes.

Tesla Model S, el lujo más geek

El Tesla Model S es uno de esos modelos eléctricos de nueva generación que ya pueden apuntarse el tanto de haber revolucionado la automoción. Y es que esta berlina de lujo 100% eléctrica levanta pasiones (y envidias) tanto entre los apasionados del motor como de los gadgets.

No en vano, con apenas algo más de dos años en el mercado las ventas globales de todas sus versiones sumaron más de 47.000 unidades. Un éxito que se prevé duradero a tenor de las interminables listas de espera que cosechan.

El Model S es un vehículo de cinco puertas de unos cinco metros de largo por dos de ancho y uno y medio de alto, capaz de albergar en su interior un total de siete personas (cinco adultos y dos niños) y unos 1.000 litros entre sus dos maleteros (frontal y trasero) sin tener que plegar asientos.

Su interior no escatima en ofrecernos los últimos lujos propios de los vehículos Premium, pero sin duda el más llamativo de sus accesorios es la pantalla multitáctil de 17 pulgadas ubicada en el centro del salpicadero. Ésta permite al conductor controlar todas las funcionalidades del coche, desde las más tradicionales, como la aclimatación o la reproducción de música, a otras más punteras como las cámaras traseras o el techo solar, entre otras tantas. Además, este dispositivo hace las veces de ordenador personal y permite multitud de opciones de infoentretenimiento vía Internet.

En poco tiempo se podrá recargar en España este tipo de vehículos gracias a las electrolineras Supercharger.

Cuenta dos versiones principales en función de su batería: de 60 kWh y de 85 kWh, ambas con una potencia de 225 kW (306 CV) y con una velocidad máxima entre los 190 y los 200 kilómetros por hora. Sin embargo, la segunda versión cuenta con una variación, denominada Performance, que aumenta su potencia a 310 kW (422 CV) y la velocidad máxima hasta los 210 kilómetros por hora.

En cuanto a su aceleración, las versiones de 60 kWh, de 85 kWh y 85 kWh Performance, tardan en ponerse de 0 a 100 km/h en 6.2 segundos, 5.6 segundos y 4.4 segundos, respectivamente.

La autonomía depende primordialmente de la capacidad de la batería, por lo que mientras que la versión de 60 kWh alcanza a recorrer casi 400 kilómetros por carga, la de 85 kWh se acerca a los 500 kilómetros.

La recarga lenta de esas baterías, pensada para el hogar, presenta dos modalidades: 10 kW, que en una hora otorga energía suficiente para recorrer 50 km de media, o 20 kW, que lo hace el doble de rápido. A ello se suma la recarga rápida a través de la red de electrolineras Supercharger de Tesla, cuyos cargadores de 120 kW pueden llenar la mitad de la batería de un Model S en apenas media hora.

Ya se puede recorrer Estados Unidos de costa a costa recargando en estas estaciones y muy pronto podrá hacerse lo propio en Europa. De hecho, en poco tiempo comenzará a construirse la red Supercharger de España, inicialmente entre Madrid y Barcelona para después expandirse hacia Andalucía y Portugal.

Pero si los supercargadores de Tesla aún te parecen lentos, la empresa también pondrá en breve a disposición de sus clientes un servicio para cambiar sobre la marcha las baterías vacías de tu coche por otras llenas, recortando aún más los tiempos de espera.

En España puedes hacerte con un Tesla Model S básico desde 66.000 euros, mientras que su versión más potente y con todos los extras asciende hasta unos 120.000 euros.

Nissan LEAF, el más popular

Nacido a finales de 2012, el Nissan LEAF es un vehículo más modesto que el Tesla Model S pero con un impacto igual de importante en el mundo del motor en general y en la movilidad eléctrica en particular. Y es que mientras que el bólido de Tesla nos hace soñar, el Nissan LEAF nos pone los pies en la tierra para demostrarnos que otra automoción es posible.

Según el fabricante japonés, el Nissan LEAF es el vehículo más vendido de la historia con unas ventas globales a primeros de año de más de 100.000 unidades y una cuota de mercado del 45% en todo el mundo. En España es el líder indiscutible del mercado de vehículos eléctricos, con una cuota del 43% frente al resto de competidores.

El Nissan LEAF 2013 es una berlina de cinco plazas y cinco puertas con cuatro metros y medio de longitud y un metro y medio de ancho y de alto. El maletero, por su parte, tiene 330 litros de volumen de base.

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Solo cuenta con una motorización de 80 kW (109 CV) y una batería de 24 kWh, con una aceleración de 0 a 100 km/h de 11,4 segundos y una velocidad máxima de 140 km/h.
Su batería permite recorrer unos 200 km sin recargar, acción para la que cuenta con multitud de opciones: 3.3 kW 10A, (12 horas para una carga completa), 3.3 kW 16 A (8 horas), 6.6 kW 32A (4 horas) y 50 kW (80% en media hora).

Eso sí, la falta de diversidad en sus entrañas no evita que se comercialicen tres versiones con diferentes paquetes de equipamiento que incluyen interesantes accesorios, como pantalla táctil de 7 pulgadas, sensor de lluvia o cámara de visión trasera. Así, de menor a mayor equipamiento, el Nissan LEAF se apellida: Visia, Acenta y Tekna.

Los precios de estas versiones parten de los 29.900, 33.700 y 36.100 euros, respectivamente. Ahora bien, puedes descontar del precio inicial entre 5.000 y 6.000 euros si optas por alquilar la batería en vez de comprarla, lo cual supone abonar una cuota mínima de unos 80 euros todos los meses.

BMW i3, la joven promesa

El reciente BMW i3 ha sabido generar expectación y no defraudar, convirtiéndose en el modelo estrella de este año e introduciendo la que algunos ya empiezan a llamar “segunda generación del coche eléctrico”.

Así, antes de llegar a los concesionarios contó con una ingente cantidad de reservas y en menos de un año ya contabilizaba unas 7.000 unidades vendidas entre Estados Unidos, Noruega, Holanda, Reino Unido, Bélgica, Suiza, Francia, Austria, Alemania, Suecia, Italia y España.

El BMW i3 es el primer eléctrico Premium del segmento B, un hatchback compacto de cinco puertas para cuatro personas con cuatro metros de largo y uno y medio de ancho y de alto, aproximadamente, y un maletero con capacidad para 260 litros.

Cuenta con dos versiones de motorización, una 100% eléctrica y otra con un extensor de autonomía por combustión. El BMW i3 eléctrico tiene un motor de 125 kW (170 CV) y una batería de 18,8 kW/h. Su aceleración de 0 a 100 km/h es de 7,2 segundos y su velocidad máxima alcanza los 150 kilómetros por hora. Su autonomía va de los 130 km a los 190 km según el modo de conducción que elijamos. Puede recargar a 10 amperios (8 horas por carga total) o 16 amperios (6 horas por carga), mientras que su sistema rápido llena un 80% de la batería en veinte minutos.

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La versión con extensor de autonomía tiene las mismas características, pero suma 140 kilómetros de aguante extra si se usa el motor bicilíndrico de gasolina de 647 cc. que incorpora y que se nutre de un depósito de 9 litros de combustible.

La principal innovación por la que el BMW i3 ha sorprendido es su carrocería de fibra de carbono, ya que ha sido el primer vehículo de la historia en incorporar ese material de serie. La fibra de carbono es tan resistente como el acero pero pesa la mitad, lo que confiere al i3 un cuerpo ligero que mejora su eficiencia energética y abarca un mayor recorrido con una batería relativamente pequeña.

Su interior también busca ser sostenible, eficiente e inteligente, sustituyendo el plástico y el cuero por materiales ecológicos y los mandos analógicos por displays digitales en la medida de lo posible.

Su precio arranca en los 35.500 euros para la versión 100% eléctrica y en 39.900 para la versión con extensor de autonomía.