Las grandes fortunas árabes se han interesado por uno de los grandes retos que plantea el planeta: construir una ciudad con cero emisiones C02.

Lejos del petróleo y las grandes torres, el pasado mes de enero en Abu Dahbi se organizaba ‘La semana de la sotenibilidad’, y dentro de los actos: la asamblea de IRENA –Agencia internacional de las energías renovables–, de la cuales España es fundadora junto con Alemania y Dinamarca. Sus principales temas se centraron en la adopción global de la energías ‘limpias’ así como el fomento de proyectos ecológicos que permitan un equilibrio mundial. Pero, como todo en la vida, esta forma de actuar tuvo un inicio; en concreto el sueño de una ciudad cero en emisiones de CO2.

Ciudad sostenible. En abril del 2006, el jeque Mohammed Bin Zayed Al Nahyan presentó la que será la ciudad más ecológica del mundo: Masdar City. Su ubicación se sitúa en Abu Dhabi, a unos 20 km de los grandes edificios, junto al aeropuerto y rodeada de un clima cuya temperatura puede alcanzar los 50º C.

Masdar City, aparte del cero en emisión de CO2, será la primera ciudad con cero desechos y cero coches, con el fin de cumplir con los diez principios de la sostenibilidad que propugna  ‘One Planet Living’ –una iniciativa mundial lanzada por WWF– y la consultoría ambiental BioRegional.

Masdar City, aparte del cero en emisión de CO2, será la primera ciudad con cero desechos y cero coches,

El diseño de esta urbe sale del encargo realizado al estudio de arquitectos Foster +Partners, encabezado por el laureado Norman Foster ganador de un Pritzer en 1999. Su traza está basada en un forma compacta, con estrechas ‘callejuelas’ de plano ortogonal protegidas por los vientos calientes del desierto con grandes muros “Kasbah” y sombreadas con placas solares.

Las viviendas estarán realizadas con la técnica primitiva del adobe, de manera que den sombra a la calle y caminos permitiendo que la temperatura en Masdar city sea de 20 ºC inferior al exterior. Sus casas se erigirán en lugares elevados y los edificios no superarán las cinco plantas de alturas, así como su orientación será de noreste a suroeste, equilibrando la entrada de luz solar óptima.

Tansporte Masdar

La movilidad urbana contará con un transporte 100% sostenible. Por sus calles no circulará ningún coche, sino sistemas exclusivos de trenes y taxis eléctricos sobre raíles programados para más de 1500 destinos que se dirigirán automáticamente. Para abastecer a la ciudad, el 90% de la energía será solar mientras que el 10% restante pertenecerá a los residuos propios de la población, de forma que los balances entre CO2 y desechos serán igual a 0.

El pasado año se inauguró en Masdar la planta solar más grande del mundo –Shams 1– que cuenta con más de 258 mil espejos, equivalente en dimensiones a 285 estadios de fútbol. Produce 100 megavatios de potencia.

El pasado año se inauguró en Masdar la planta solar más grande del mundo –Shams 1– que cuenta con más de 258 mil espejos, equivalente en dimensiones a 285 estadios de fútbol. Produce 100 megavatios de potencia. Su funcionamiento es pionero en el mundo al concentrar la luz solar en tubos llenos de aceite, generando el vapor necesario para obtener la electricidad limpia. La energía de refrigeración para la ciudad se obtendrá mediante otra megaestructura similar a la solar, una torre eólica que aprovechará las brisas propias del desierto.

El agua potable, bien indispensable para la humanidad y esencia del oasis, será fruto de la desalinización en plantas, aplicándose a la población medidas de ahorro severas. Los jardines y espacios verdes dentro de la ciudad, así como los cultivos que se realicen en el exterior se regarán utilizando aguas grises y aguas residuales tratadas.

Arquitectura y espacios públicos. La realidad en un oasis. Como en la mayoría de civilizaciones de la historia de la humanidad, la plaza es el epicentro social de la ciudad de Masdar, abierta 24 horas para su uso y disfrute por parte de la población residente. Su versatilidad hace que pueda transformarse en un cine improvisado y ser lugar de acontecimientos nacionales e incluso internacionales.

La tecnología interactiva, sensible al calor, permite que la iluminación artificial se adapte  a las necesidades de los peatones y vehículos reduciendo el gasto energético. Sus edificios,  que la rodean a modo de ‘garganta’, están inspirados en la cultura árabe de Petra, dando un sensación de poder y monumentalidad.

En la actualidad tan solo se ha llevado a cabo la construcción de la primera etapa, en concreto el instituto de Masdar –diseñado por Norman Foster año 2010–, que está dedicado a la investigación de energías renovables y cuenta con 150 estudiantes, los primeros habitantes de la ciudad. El complejo educacional lo forma: un edificio principal, un centro de estudios, lavatorios y cuatro bloques de albergues. Sus fachadas se orientan creando la mayor sombra posible y a la vez proteja del viento al resto de construcciones interiores. Las ventanas están realizadas de hormigón reforzado con vidrio en lugar de la madera tallada y una serie de perforaciones para crear luz y sombras al propio estilo de su arquitectura árabe.

masdar-HQ

En un futuro próximo, la HQ Masdar sede de la IRENE, será el proyecto clave para la ciudad. Ganado en concurso por los arquitectos Adrian Smith + Gordon Gill, estará dominado por 11 torres eólicas a modo de catalizador de energía, permitiendo la salida de aire caliente durante el día e invirtiéndose durante la noche. La cubierta está inspirada en la tradición, que a modo de enjambre, cubre una superficie descomunal, dando lugar a un clima óptimo. El plazo de finalización será en el 2016, relanzado la arquitectura de la urbe.

A pesar de que se mantiene la fecha tope para la ejecución de la ciudad de Masdar en el 2030, la crisis y los escasos ingresos foráneos, retrasan las obras que darán lugar a la urbe del futuro, aquella autosuficiente.

Ecociudades mundiales: China

Aunque en mayor medida Masdar fue la primera ciudad ecológica proyectada, otros países quieren tomar el relevo. Es el caso de China, por ser el estado con mayor en emisión de CO2. Son cinco ciudades en previsión –tres en Shanghái y dos en Pekin–, de las cuales cabe destacar dos que compiten en dimensión –la mitad del tamaño de Manhattan–: Tianjin y Dongtan. En el caso de Tianjin, que ya dispone de una población importante de 11 millones de habitantes en sus inmediaciones, no logrará solo ese ‘cero’ en emisiones tan deseado, también buscará un crecimiento laboral en el sector terciario y de investigación, que permitan nuevas vías en el desarrollo de energía limpias.

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