Basta de ‘side-projects’. Josh Homme vuelve para presentar el nuevo disco de su banda: ‘…Like Clockwork’. 

Comenzar como la escisión bizarra de unos veteranos del stoner rock como Kyuss y convertirse en una de las bandas más importantes del planeta es algo que obliga a cualquiera a pensárselo dos veces antes de juzgar cualquier creación que el difícil –en todos los sentidos– Josh Homme firme con el nombre de Queens of the Stone Age. Hagamos memoria. Desde 2007, año de la publicación del genial Era Vulgaris, los Queens of the Stone Age han permanecido en un silencio discográfico que ha actuado en beneficio de los otros proyectos de Homme, cerebro y corazón de la formación. Desde la ‘superbanda’ llamada ‘Them Crooked Vultures’, que funda junto a Dave Grohl –colaborador habitual en todo lo que idea– y el mítico John Paul Jones –bajista de Led Zeppelin– para lanzar en 2009 el laureado disco homónimo hasta sus constantes colaboraciones con Arctic Monkeys –sí, incluso llegó a producir el polémico Humbug–, los últimos años no han sido precisamente un aburrimiento para el pelirrojo más malhumorado del rock actual.

Pero esto ya es otra cosa. …Like Clockwork llega con el carácter de un disco de QOTSA, prometiendo ese universo sonoro oscuro, osado, con olor a tabaco y sabor a níquel. Durante meses, la banda se ha dedicado a calentar la red siguiendo, principalmente, dos estrategias.

La primera, la publicación en revistas de enigmáticas cartas crípticas que resaltaban las dificultades personales por las que han pasado los creadores de …Like Clockwork y cómo éstas se reflejan en el producto final, todo un “carrusel siniestro”, como ellos mismos lo llaman. La segunda, el anuncio constante de colaboradores de primera línea. ¿Os suenan gente como Dave Grohl, Trent Reznor, Alex Turner o Sir Elton John? Si algo así no es capaz de crear hype, que baje el Señor y lo vea.

Para rematar el asunto, y ya con el imponente primer single en la calle –titulado My God Is the Sun–, la banda comienza a emitir mediante su canal de YouTube –y alguna que otra aparición en canales como Adult Swim–, una serie de vídeos de animación especialmente creados para acompañar a algunas de las diez canciones que contiene el disco. Y es que …Like Clockwork no es un disco cualquiera. Está forjado en una etapa extraña para Homme y para su banda en general, que ha cambiado recientemente de batería ante el abandono de Joey Castillo y la posterior inclusión de John Theodore, que, a pesar de haber llegado a última hora, ha podido dejar su impronta en el nuevo LP alternando pistas con el ya más que legendario Dave Grohl.

En Splus+ hemos podido escuchar a fondo …Like Clockwork y, con toda sinceridad, no podemos estar más satisfechos con el resultado. Escueto, preciso, doloroso, sufrido y, sobre todo, muy, muy retorcido. En esta ocasión, los Queens of the Stone Age no pasean por el desierto de los Estados Unidos, como ya hicieran en el clásico Songs for the Deaf, sino por el de sus propios tormentos. Oscurísimo y, a su vez, tremendamente entretenido. Sí, estamos ante uno de los discos del año.