Buscando la salida en tiempos difíciles, la población siempre se agrupa formando colectivos con objetivos muy claros capaces de movilizar recursos y producir ese cambio tan deseado. Las negociaciones, siempre tan necesarias con grupos políticos y administraciones, permitirán agudizar nuestro intelecto y dialogar de forma correcta. Si así no es suficiente, solo queda la ACCIÓN.

Uniendo fuerzas, el arquitecto social de origen sevillano, Santiago Cirugeda, plantea a través de los vacíos legales el reciclaje y lo efímero, una arquitectura capaz no solo de dar solución a problemas, sino de lo que es más importante, la autogestión de los mismos proyectos. En su colectivo ‘Recetas Urbanas’ detalla formas de actuar (unas veces legales y la mayoría ilegales) para obtener objetivos tan demandados por la sociedad y constituir una guerrilla contra el control de las administraciones públicas. En la mayoría de proyectos, el artista se despoja de su nombre para dar importancia a la cooperación de las distintas asociaciones.

En los inicios, tan experimentales como ellos mismos, Santiago plantea una serie de soluciones desde el punto de vista del mobiliario urbano reconquistando solares. En su proyecto ‘kuvas S.C’ en 1996, un alquiler de una cuba para una reforma de obra menor será el soporte para un columpio que dará respuesta a la ausencia de parques, demandados desde los años 60 en el casco histórico de Sevilla. Solo estuvo el verano, pero de ella derivan muchas conclusiones sobre la reutilización de la normativa y de futura aplicación en otras de sus intervenciones, como es el caso de la propuesta de ‘Aldo Van Eyck en Sevilla’ (parques urbanos). Como el propio Cirugeda dice: “la ciudad es algo vivo que se debe adaptar a las necesidades humanas”.

Santiago-Cirugeda-compressor

Hablar de los límites de la legalidad es conocer sus prótesis para la lucha y la ocupación. En 1998, un caso distinto pero no por ello menos curioso, es la ampliación de la fachada de una vivienda en Sevilla mediante andamios de forma legal para que los ciudadanos conozcan la propia normativa que les afecta. El habitáculo es, ante todo, una forma barata y temporal (dura mientras tenga el contrato de alquiler de andamios, que en este caso fue para una actuación de pintado de fachada) de intervenir en el patrimonio catalogado, sujeto a leyes que bloquean su propia renovación. Esto serviría como antecedente para la estrategia de la garrapata en 2003 en la que un ciudadano se manifiesta contra la tala de los árboles programada en el plan urbanístico de la zona de la Alameda en Sevilla. Consiste en situar una serie de puestos de vigilancia construidos con perfiles metálicos protegidos con láminas de PVC que son resistentes a los ataques de pelotas de goma y chorros de agua de los agentes de la autoridad.

En el Encuentro de Arte Experimental de Madrid Mad 2003, Santiago Cirugeda lleva a la realidad ‘El labo del Exilio’, un proyecto que bebía de los manantiales de ‘la Casa Rompecabezas’ de 2002, que permitía asentarse en un solar de forma temporal, siendo llamado por la prensa como ‘Arquitectura para oKupas’. Su actuación en la Feria Internacional de la Construcción (Construmat) en 2005 con su ‘casa pollo’ pondrá de manifiesto las formas de vida en espacios minúsculos de 30 m2. Es por tanto que el arquitecto plantea una ocupación del terreno rápida, realizándose la edificación con vigas metálicas, casetones y policarbonato, todo a bajo coste. Aunque el proyecto consistía en la construcción de un módulo habitable, lo más importante era poner de manifiesto el plan de vivienda desarrollado por el gobierno socialista.

Su ‘casa pollo’ pone de manifiesto las formas de vida en espacios minúsculos de 30 metros cuadrados.

Una invitación del arquitecto a la Facultad de Bellas Artes de Málaga en 2005 estrecha los vínculos con los estudiantes y desencadenarán dos proyectos con una reflexión amplia sobre la educación en España. La propuesta ‘Trincheras’ para la Universidad de Málaga que surge de la falta de unas aulas para el alumnado, fue recibida con satisfacción y permitió que trabajaran en un laboratorio in situ para su formación académica. Se construyeron con vigas de madera, sacos de yute rellenos de alcornoque para el recubrimiento y lonas para la cubierta, para resguardarse de forma eficaz de las inclemencias meteorológicas.

El otro proyecto educativo mencionado fue un espacio autónomo para el colectivo ‘AAAbierta’ de la Facultad de Bellas Artes de Granada en 2006, que con una reutilización de materiales de un solar adyacente a la Universidad, puso de manifiesto las bases de la autoconstrucción.

El reciclaje de contenedores llevará a Cirugeda a la realización de numerosos proyectos en 2007 – 2008 sobresaliendo entre todos una intervención en el casco antiguo de Girona de carácter temporal denominada ‘Niu’ a finales de 2008. Su objetivo era dotar al Centro de arte de una infraestructura de carácter efímero y llevar a cabo actividades dirigidas a la investigación y a la intervención artística. Para su construcción fueron necesarios cuatros contenedores y se recubrieron con hojarascas y ramas para asemejar un nido, una de las formas de colonización animal más conocidas.

Las nuevas investigaciones sobre cómo ocupar un solar de forma cada vez más rápida llevará a Santiago Cirugeda a investigar sobre nuevas formas estructurales. Fruto de ello dará lugar a su trabajo más ambicioso para un nuevo Espacio Alternativo Escénico en Sevilla. Compuesto de varias propuestas que se han ido desarrollando desde el 2010 hasta la actualidad, el solar situado en la isla de la Cartuja alojó el Pabellón de Austria de la Exposición Iberoamericana del 92 y en la actualidad se encuentra en desuso. El colectivo ‘Recetas Urbanas’ formado por el propio arquitecto, consigue la cesión para un equipamiento de ocupación temporal rompiéndose en 2014 parte de la Administración Pública. La ‘araña’ constituye el proyecto principal del conjunto y su montaje fue realizado en día y medio por cinco personas permitiendo ocupar un espacio en poco tiempo. Su estructura arácnida realizada con perfiles metálicos que sostienen un contenedor a modo de caseta de obra (cedido por la Universidad de Valencia), libera un espacio que se utilizará para todo tipo de actuaciones.
En 2011 surge ‘la Carpa’, otra de las propuestas que albergará la futura escuela de circo de Andalucía y que fue realizada con unas lonas en desuso y reutilizadas para ese fin. Le seguirán después las edificaciones del ‘Chimpúm’ 2012, el ‘Aula Abierta’ 2012 y la biblioteca desarrollada entre 2013 y 2014.

Contenedores o Containers

El contenedor o Container es un recipiente de carga para el transporte estanco para proteger de las inclemencias meteorológicas y casi siempre realizado con acero corten de alta resistencia. Con estos principios, la habitabilidad dentro de uno de estos módulos parece factible pudiéndose amontonar formando agrupaciones. También puede utilizarse para oficinas, hoteles, etc. siendo una construcción rápida, resistente y de bajo coste. Entre sus limitaciones de uso están su forma y dimensiones, que distribuirá el espacio de manera rígida y muy ordenada. Su sostenibilidad está garantizada por su reutilización en otros usos. En países como Japón, Holanda o Inglaterra son muy comunes permitiendo un acceso a su compra por parte de toda la población.

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