Viajando al futuro pero teniendo siempre presente nuestras raíces más profundas. Lo innovador puede ir de la mano de lo clásico sin caer en lo uno o el otro. Esto es lo que hace al diseñador Roberto Diz, un amante del diseño con personalidad.

En una estrecha calle de una tradicional ciudad, Sevilla, se encuentra el atelier de uno de los diseñadores más vanguardistas del panorama de la moda actual, Roberto Diz. Así lo dejaban claro los maniquíes y la caja con papeles arrugados que decoraban los escaparates del taller. Al entrar dos sentimientos se chocaron, la tranquilidad máxima del penetrante blanco y la divertida inquietud que provocaban las carabelas y las columnas vertebrales que componían la decoración. Baja Roberto y saluda simpático a responder las preguntas que había preparadas para él. Con un aspecto que cabalgaba entre lo vanguardista y las raíces más profundas saluda con voz rasgada y se sienta.

La primera pregunta contundente y tajante nos deja, sin duda, la esencia de la entrevista. “¿Cómo lleva el público sevillano tus diseños?” A lo que Roberto Diz contesta muy seguro, “moda vanguardista vs. tradicionalismo sevillano”. El trabajo de este diseñador es innovador, aunque manteniendo las líneas clásicas, conservando las raíces, pues como él mismo dice “en moda ya está todo inventado”. Roberto deja claro que él trabaja para un público y por ello debe amoldarse a lo que le demandan. “Hago un trabajo de psicología para saber qué necesita una persona, además de tener en cuenta siempre la base principal de todo, el cuerpo”. El diseñador Roberto Diz es un gran conocedor de la anatomía humana algo que él considera primordial. “No se puede olvidar nunca ni la funcionalidad, ni el movimiento del cuerpo. No hay que olvidar que la ropa debe ser ‘llevable’, no debe perder su función principal”.

“De Elio Bernhayer aprendí una cosa básica en la moda: las prendas de vestir están hechas al movimiento del cuerpo. La importancia de la ropa la da quien la lleva puesta”.

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El sector de la moda ahora está viviendo un boom, sobre todo gracias a la información tan inmediata que existe. En este mundo la mayor prueba de ello son las cada vez mejor consideradas “bloggeras de moda”. Gracias a ellas la moda llega a cualquier parte y viene desde cualquier lugar del mundo. Sin embargo, como siempre, hay un lado negativo en todo esto, y es que, también han salido a la palestra muchos diseñadores. “Me parece bien que haya gente que haga sus diseños y pueda tomar un trozo del pastel, hay hueco para todos. Ahora bien, eso sí, no todo puede considerarse moda. Al igual que con el arte, creo que la moda tiene que seguir unas pautas”. Tanto el trabajo de un diseñador como el de un pintor o un artista tiene un esfuerzo detrás que hay que valorar, además de una formación y una experiencia que se irá viendo reflejada en su obra.

Este año ha estrenado tienda nueva en Madrid y ha presentado una colección inspirada en la evolución-involución que rememora a las tribus existentes durante la colonización de América. La colección, llamada ‘1492’, está realizada en licra con un acabado en cuero de color verde oscuro, como el propio diseñador destaca, “es el verde de la jungla”.
Vestido con pantalón de camuflaje, deportivas, camisa blanca y jersey de pico dejaba clara la fusión entre vanguardismo y tradicionalismo que impregna en su trabajo. “La apariencia y nuestro aspecto es lo que más rápido informa a los demás de qué somos, sin necesidad de decir ni un hola. Es comunicación no verbal”. Así lo transmite el diseñador. La ropa representa lo que somos a primera vista. Es nuestra carta de presentación para aquellos que aún no nos conocen y quizás no vayan a hacerlo nunca. Es importante saber elegir en cada momento las prendas adecuadas para dar la imagen que queremos y no equivocarnos en el mensaje. A veces ocurre que no se entiende bien lo que llevamos puesto o está dando una imagen equivocada, es por eso que hay que cuidar cada detalle de nuestra apariencia.

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Uno de los grandes fue con quien aprendió Roberto, Elio Bernhayer. “¡Él es el maestro!” Esas fueron las palabras de Roberto al pronunciar el nombre de este gran diseñador español. “De él aprendí una cosa básica en la moda. Las prendas de vestir están hechas al movimiento del cuerpo. La importancia de la ropa la da quien la lleva puesta”.
“¿Si tuvieses que elegir a un diseñador?”: “Sin duda Alexander McQueen”.
Cerramos la conversación entre risas e intercambio de opiniones. Despedimos a un Roberto relajado, atento y simpático. Un placer haber podido charlar con él y ojalá siga teniendo tantos éxitos como hasta ahora.

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